130 Guarda la sabiduría

by IPUC Central Bogotá,

Para pensar

Las cosas de gran valor se guardan en un sitio seguro. Las bóvedas de los bancos están llenas de objetos preciados; para poder verlos, admirarlos, y tocarlos se deben pasar cierto número de filtros de seguridad. Por su alto valor comercial no están disponibles para que cualquier persona los tome, por el contrario, algunos de ellos son tan valiosos que nadie los puede tomar.

El escritor del libro de Proverbios mantiene en su reflexión una constante que se puede ver con claridad al leer el discurso: la sabiduría tiene mucho valor. Su valor no está en una medida monetaria, ni en peso de mucho oro, su valor está en la importancia que tiene para el ser humano: “Es mejor la sabiduría que las piedras preciosas”.

¿Qué haríamos con un diamante, o con una barra de oro? Comprar muchas cosas, ayudar a muchas personas; crear empresas, dar trabajo, llevar el evangelio a donde no ha llegado, ayudar a los pobres, comprar carro, casa, y pagar la beca, asegurar el futuro. Vivir bien. ¡Qué no haríamos con un diamante, o con una barra de oro!

El predicador, el escritor a los proverbios, dice que la sabiduría es mejor que un diamante, es mejor que una barra de oro. El dinero, o su representación, se acaba; la sabiduría perdura. Saber y tomar las mejores decisiones es una capacidad dada por Dios que todos los seres humanos tenemos, y con la cual también podríamos tener muchas cosas, ayudar a muchas personas.

¿Y dónde está la sabiduría? “Jehová da la sabiduría. De su boca viene el conocimiento y la inteligencia.” Muchos hombres han gastado su vida en la búsqueda de su tesoro, en la búsqueda de aquella piedra preciosa que les cambiaría la vida para siempre, pero su camino ha estado equivocado. En cuanto a la sabiduría, la fuente de ella está en Dios: “Todo el que quiere ser sabio debe comenzar por obedecer a Dios”.

Escuchar lo que Dios dice y hacer lo que Dios dice es la clave para ser sabio. Quienes lo han descubierto saben que es el temor a Dios, su amor a él, lo que se convierte en más que una piedra preciosa que transforma toda nuestra vida. Y, entonces, se guarda. No se esconde. Se guarda. Se guarda de todo mal y peligro. Se guarda de todo ladrón. También se disfruta, porque la sabiduría que Dios transforma, lo cambia todo. ¿Tienes la sabiduría que Dios da?

Para leer:

Te invitamos a apartar unos minutos de cada día de la semana para poder estudiar la palabra de Dios.

Proverbios 1:7

Proverbios 2:6

Proverbios 8:11

Proverbios 10:13

Proverbios 14:33

Proverbios 22:17

En las próximas entregas.

Predicador, es el nombre de la serie que estamos desarrollando. Nuestra próxima entrega es el último número de esta serie, y te invitamos a que nos acompañes una vez más en el estudio periódico de la palabra de Dios. El título del próximo número es: Decisión sabía.

Para terminar.

Algunos niños guardan por muchos años su juguete favorito porque tiene un valor afectivo muy importante. Muchos hombres y mujeres guardan las piedras preciosas porque tiene un gran valor en el mercado. Si haz conocido la sabiduría que Dios da, guárdala; recuerda que es más importante que una piedra preciosa. No permitas que los afanes de esta vida te nublen los ojos y termines por desechar un regalo maravilloso: la sabiduría de Dios